¿Y en geografia tambien?
Juegos de carácter geográfico
Encontramos algunos ejemplos muy interesantes en el que se desarrollan las nociones espaciales, así como las características físicas, políticas y humanas de diferentes territorios.
En ellos se trabaja la comprensión y el manejo de diversos instrumentos de representación y análisis espacial, a través del uso y observación de gran cantidad de imágenes, mapas, planos y estadísticas. Juegos geográficos de carácter genérico pueden ser La aventura de los continentes (I.P.S.) o el ya más que clásico de Carmen Sandiego (Electronics Arts Software), en los que se trata de identificar diferentes ámbitos territoriales a través de sus características físicas, políticas o humanas, el primero a través de un juego de preguntas y respuestas y el segundo mediante una búsqueda inducida con características detectivescas.
Como tipo de juego geográfico, más cercano al juego de simulación, encontramos Simcity (EA Games), donde se desarrolla una ciudad, desde su construcción, evolución y cambios urbanísticos, a costa del medio natural circundante, hasta el control de la vida cotidiana de sus habitantes. El jugador se convierte en el alcalde o gobernador de la ciudad, siendo el responsable de su progreso o decadencia, del respeto por el medio ambiente o de su destrucción o de dotar a la urbe de las infraestructuras necesarias para su desarrollo.
En el campo más relacionado con la educación, dentro del ámbito geográfico, encontramos la serie Pipo, con dos propuestas diferentes Geografía con Pipo y Jugando con Pipo en la ciudad(Cibal Multimedia). El primero es más genérico centrado en el conocimiento de las características físicas y culturales de los diferentes países y territorios del Planeta (continentes, océanos, ríos principales, países y capitales) dirigido a niños de entre 4 y 12 años. Sin embargo, nos parece que estas edades son extremas, ya que por un lado, las actividades que se proponen en el juego son demasiado complejas para niños de 4 años y simples para los de 12, siendo quizás más apropiadas para el segundo ciclo de Educación Primaria. En el caso de Pipo en la ciudad, dirigido a niños de 2 a 8 años, se trabaja la ciudad, sus usos y el análisis de las características y espacios urbanos, aunque desde una visión simple. Desde luego, su tratamiento es inadecuado para niños de 2 años aunque sí puede ser bastante apropiado para el segundo ciclo de Educación Infantil o el primero de Educación Primaria. En este juego se analizan diferentes espacios urbanos (supermercado, calle, zoológico, circo y parque de atracciones), analizándose sus usos y características. Sin embargo, en ambos juegos destaca la presentación de una serie de actividades que se establecen de manera totalmente anecdótica (lectura o cuentas matemáticas), descontextualizadas del centro de interés geográfico o urbanístico que desarrollan los CD’s. Parece que estas actividades atienden a una pretensión de interdisciplinariedad entre las Ciencias Sociales, la Lengua y las Matemáticas que pierde su sentido al desconectarse totalmente del ámbito de trabajo central del juego. Los contenidos abordados son eminentemente de carácter conceptual a través de las informaciones y datos que se aportan, con escasa presencia de procedimientos (destaca el manejo de la brújula y la posibilidad de elaborar un plano de forma virtual) y nulo de actitudes. En este sentido, toda la propuesta didáctica desarrolla actividades que aportan información, obviando posibilidades de búsqueda o procesamiento de ésta, por lo que domina una finalidad culturalista en el diseño de estos juegos (Cuenca y Ferreras, 2006).
Por otro lado, podemos encontrar Ciudadanía o Paisaje, portales en su diseño mucho más parejos a los videojuegos comerciales citados anteriormente, donde se incluyen juegos geográficos que potencian mucho más los componentes procedimentales y actitudinales mediante propuestas de actividades en las que los jugadores han de diseñar una ciudad o un territorio, dotándolo de todas las infraestructuras necesarias para el desarrollo humano, teniendo en cuenta la gran diversidad de variables y problemas que hay que tener en cuenta en esta labor, llevando a reflexionar de manera más crítica sobre los condicionantes y las relaciones socioambientales entre el ser humano y la naturaleza. Por supuesto este juego está indicado para alumnos de tercer ciclo de Educación Primaria y, preferentemente, de ESO.